Gabby Llanillo comparte cómo está creando carreras CTIM en las que todas se sientan integradas


¡Sí! Me gustaban los ordenadores a una edad muy temprana. Nací y crecí en Filipinas, y la mayor parte de mi infancia la pasé en los "PC bangs" (cibercafés para videojuegos) de mis tíos. Estaban llenos de gamers y frikis de la informática. Pasé demasiado de mi tiempo libre usando Internet gratis y jugando en los ordenadores. Jugaba a muchos juegos de estrategia como Age of Empires, StarCraft y Warcraft. Y luego estaban Vice City, Grand Theft Auto y otras cosas a las que no debería haber jugado. Al ser muy buena con los ordenadores y los juegos, me convertí en la persona de TI para mi familia.
Me apoyaron mucho, al menos en la parte de CTIM. Creo que no sabían realmente de qué se trataban los videojuegos. Mi madre fue mucho más abierta sobre mi elección de una carrera tecnológica porque también estudió informática en la escuela, pero finalmente siguió su pasión de convertirse en profesora de baile.
Ser ingeniera de control de calidad va de la mano con ser responsable de calidad. Las pruebas son una parte de eso, pero mi rol también es permitir que el equipo tome decisiones bien informadas cuando se trata de agregar nuevas funciones. Evaluamos el riesgo, pensando en lo que es "bueno", lo que debería ser un producto, su accesibilidad y atractivo. Así que va más allá del simple "¿funciona?". Se trata de crear un producto que la gente disfrute.
El control de calidad es una excelente manera de aprender las diferentes partes del desarrollo de los videojuegos porque trabajas muy de cerca con todos los desarrolladores y entiendes todo el proceso de principio a fin. Eres, literalmente, la persona más cercana al producto en sí.
De todos modos, no puedo evitar ser yo misma. Es algo que destaca.
Tengo la suerte de tener un equipo y un mánager que me apoyan y que me hacen sentir que puedo ser yo y que no tengo que ir disimulando. Pero también, una vez que dejé la universidad, pensé, en realidad no me importa lo que piense la gente en este punto, simplemente voy a ser quien soy y luego veré cómo va.
Siempre trato de comunicarme con mi equipo y decirles que es bueno hablar sobre sus sentimientos y cómo les va. También trato de ser más visible en la forma en que hablo con nuestros dirigentes y represento a nuestro equipo, para mostrarme de la manera que espero que otros lo hagan. Hay mucho miedo al tratar de hablar con los dirigentes, especialmente como alguien que es nuevo y se pregunta si tiene una voz que valga la pena escuchar, así que trato de empoderar a las personas a través de mis propias acciones.
Además de ser ingeniera de control de calidad y responsable de calidad, también soy jefa de un equipo de acción especial en uno de nuestros grupos de recursos para empleados llamado Rainbow Rioters. Es nuestro grupo de recursos LGBTQIA+ cuya misión es fomentar comunidades inclusivas dentro y fuera de Riot. Planeamos tener activaciones tanto internas como externas durante todo el año, en lugar de centrar nuestros esfuerzos únicamente en el Mes del Orgullo. El equipo ha realizado diversos trabajos increíbles en los últimos años, desde diseñar camisetas y organizar paneles con nuestros creadores queer para celebrar el Orgullo hasta proporcionar recursos para los empleados a lo largo de todo el año.
Entré en este sector sin conocer a mucha gente. A partir de ahí, tuve varias mujeres que me ayudaron. Pero hubo una persona concreta que significó mucho para mí, Cynthia Ibarra. Fue mi jefa en mi último estudio de juegos, Naughty Dog. Ella era la base del equipo. Me dio una combinación de apoyo emocional y apoyo laboral. Sentía que podía acudir a ella por cosas que no estuvieran relacionadas con el trabajo, pero fuera lo que fuera, siempre me presionaba para que diera más de mí en mi trabajo sin dorarme la píldora.
No confundas la pasión con la explotación. Relájate. La gente siempre me decía que frenara un poco. Sigo sin seguir este consejo, pero soy consciente de ello y estoy trabajando en ello. Constantemente necesito recordarme que tengo una larga carrera por delante y que es mejor ser sostenible que agotarse rápidamente. Hay tantas cosas que no puedes experimentar si te concentras en el trabajo todo el tiempo.
Para mí es difícil hacerlo porque me encanta manejar un montón de cosas y decir: "¡Puedo hacer esto!". Pero todo el mundo tiene un límite y yo estoy aprendiendo el mío.
Creo que mucha gente teme que el gaming se vea invadido por la monetización y el capitalismo. Pero el sector del gaming es tan apasionante que espero que no sea así. Sigo pensando que es uno de los mejores sectores.
También veo que llega mucha más diversidad al gaming. Realmente espero que avance por ese camino más rápido que la tecnología. Eso incluye tratar de conseguir que haya escritores y creadores diversos detrás de todo este mundo. Porque cuando aprovechamos nuevas experiencias y voces creativas, esas perspectivas se ven en los juegos.

Espero que no sienta que tiene que ser la única voz para su grupo demográfico específico. Quiero que se sienta como una más, que esté superempoderada, y quiero que se normalice. Sé que habrá más problemas con los que lidiar, pero no quiero que nadie ni siquiera se plantee si ella está integrada en el sector.
Conecta con Gabby en Twitter en @gabs820 o en LinkedIn.
Además de su trabajo en Riot, Gabby es miembro de Project AWR, una organización dedicada a crear un espacio seguro para las mujeres asiáticas en la industria del gaming. También ha colaborado con la Universidad de La Salle en uno de sus eventos más importantes, Good Game Well Developed, como ponente y mentora de los estudiantes interesados en trabajar en el control de calidad en la industria del gaming.
Women Who Master pone de relieve a mujeres que han hecho contribuciones sobresalientes en los campos de CTIM. El objetivo de la serie es celebrar esas contribuciones, inspirar a futuras líderes y ayudar a cerrar la brecha de género en la tecnología.
Crédito de la foto: Gabby Llanillo