De pequeña quería ser policía, seguramente se debía a que veía muchas series. Me atraía la idea de la justicia, de proteger a las personas y de hacer lo correcto.
En aquel entonces no tenía las palabras para expresarlo, pero en muchos sentidos, ya me acompañaba ese deseo de ayudar a los demás, poner orden en el caos y servir a una misión más allá de mí misma.
Hoy en día no llevo una placa, pero sí tengo una misión: crear unos sistemas donde las mujeres puedan prosperar, ser visibles y liderar. Así que sí, es lo mismo, solo que con menos persecuciones de coches y más creación de comunidad.