La programadora Kavya Krishna ayuda a más niñas a lograr la independencia financiera con habilidades tecnológicas

La programadora Kavya Krishna ayuda a más niñas a lograr la independencia financiera con habilidades tecnológicas

Cuando Kavya Krishna era pequeña, pocas mujeres en su comunidad rural de la India tenían autonomía financiera. Carecían de acceso a la información y las oportunidades requeridas para mantener su independencia. Kavya superó esos retos para emprender una carrera tecnológica. Ahora es una destacada programadora e ingeniera de datos que usa sus conocimientos para enseñar habilidades digitales a otras jóvenes de comunidades marginadas y en riesgo de todo el mundo. Kavya es la protagonista más reciente de la serie #WomenWhoMaster de Logitech MX. Nos cuenta cómo la tecnología puede crear libertad financiera para las mujeres, qué la inspira a corresponder con su contribución y sus esperanzas para el futuro de las niñas en la tecnología.

  

Kavya Krishna enseñando en África

¿Cuándo surgió tu interés por las disciplinas CTIM?

Crecí en una población rural de Rajastán, en el noroeste de la India. Es una ciudad conservadora y no hay muchas oportunidades, especialmente para las mujeres. Pero mis padres siempre dieron prioridad a la educación. En la escuela secundaria fui a clases de informática y se me daba muy bien. No nos enseñaron a programar, pero aprendimos las teorías de la informática. Disfruté de las clases de lógica, pero me costó mucho entender el propósito de la programación. Hasta que empecé en la universidad no comprendí sus posibilidades y su potencial.

La programación está en todas partes y se usa para todo. Es multidimensional. Tanto si trabajas en marketing como en finanzas u otro campo, puedes ser programadora.

P: ¿Qué oportunidades creías que podría proporcionar una carrera en el área CTIM?

Casi desde siempre me he centrado en la idea de que las mujeres deben ser independientes económicamente. Me crié en un sitio donde ellas no tenían el debido respeto porque carecían de esa independencia. Sabía que no era por falta de capacidad. Eran dependientes porque no tenían acceso ni a información ni a oportunidades.

Vi la tecnología como mi salida para conseguir la independencia económica, poder tomar mis propias decisiones y asumir el control de mi vida.

Lo mismo ocurre cuando empiezas en el campo tecnológico. Sea cual sea el tipo de programación que lleves a cabo, estarás colaborando con marketing, finanzas o cualquier proceso de otro departamento.

P: Después de la universidad, trabajaste en SiriusXM como ingeniera de datos. ¿En qué tipo de proyectos participaste?

Tuve un puesto en prácticas en SiriusXM que se convirtió en un empleo a tiempo completo. Acepté la oferta porque me daría la oportunidad de trabajar con gente increíble en un sector increíble y también viviría permanentemente en Nueva York. Formé parte del equipo de arquitectura de datos e inteligencia empresarial. Hacíamos muchas tareas de flujos de trabajo y ETL (extracción, transferencia y carga). Respondí a muchos tickets y solicitudes de datos, e hice mucho modelado. Trabajaba sobre todo en los lenguajes de programación R, Java y SQL (lenguaje de consulta estructurado).

P: ¿Qué es Society of Women Coders?

SOWCoders es una organización sin ánimo de lucro que ofrece educación en tecnología digital y programación a niñas procedentes de países en vías de desarrollo y comunidades desfavorecidas. Ya hemos capacitado a más de 4.000 niñas en 57 países, hemos lanzado nuestra propia plataforma de tecnología educativa y hemos distribuido muchos programas eficaces para la implicación de empresas y empleados en diferentes mercados de Norteamérica, Latinoamérica, África y Asia. Nos hemos asociado con prestigiosas organizaciones, entre ellas Malala Fund, la embajada estadounidense, el gobierno de Belice, Liberty Latin America, Liberty Foundation Puerto Rico, Google, Deloitte, Wework, WITNY y MOGUL para proporcionar nuestra oferta de formación. ¡Actualmente estamos intentando que nuestros esfuerzos beneficien a 100.000 estudiantes para 2025!

P: ¿En qué se diferencia Society of Women Coders de otros proyectos de programación?

Nuestra solución es única porque nuestra formación dura más de 5 meses con enseñanza EN DIRECTO y planes de estudio localizados optimizados para niñas adolescentes. Contratamos personal local y proporcionamos sesiones de mentoría obligatorias, para garantizar un entorno de aprendizaje propicio. Formamos a nuestras propias profesoras y ofrecemos a antiguas alumnas asesoramiento informal sobre liderazgo, para que ejecuten los módulos en sus comunidades. Estamos abriendo un mundo de posibilidades ilimitadas para estas chicas. Les atrae emprender carreras en CTIM y confían en su capacidad de uso del ordenador: queremos equiparlas con las habilidades relevantes para afrontar con confianza la economía global directamente desde sus casas.

P: ¿Cómo nació Society of Women Coders?

Cuando estaba en SiriusXM, conocí a Fara, que era de Haití. En ese momento, ella y yo éramos las dos únicas mujeres en nuestro equipo. Empezamos a organizar encuentros de “mujeres tecnólogas” durante las horas de comida, para conocer a otras mujeres de la empresa. Lo que comenzó como almuerzos, se convirtió poco a poco en debates apasionados sobre nuestras experiencias en el mundo corporativo de Estados Unidos y la vergonzosa falta de apoyo a las niñas en nuestros países para conseguir la independencia financiera. Nuestra indignación y el deseo de lograr un cambio fueron el origen de SOWCoders. SOWCoders se convirtió en una expresión de lo que habríamos deseado tener de niñas, en Puerto Príncipe y Bharatpur.  Queríamos corresponder aportando nuestra contribución. Lo único que sabíamos era programar.

Ver el éxito de organizaciones como Girls Who Code, que hacían tanto en Norteamérica, nos animó a empezar un proyecto similar, pero centrándonos en las comunidades más desfavorecidas y en riesgo de las economías emergentes. Así que Fara y yo creamos un plan de estudios y empezamos a viajar. Destiné todos mis días de vacaciones y mis ahorros a viajar a esos países y organizar campamentos de programación.

Entonces nos llamábamos Sisterhood of the Traveling Coders, pero no era una organización. Éramos solo un grupo de mujeres tecnólogas que queríamos poner nuestro granito de arena.

Y de repente, se nos presentó la oportunidad de trabajar con el gobierno de Belice. Querían que organizáramos un campamento para unas 200 niñas en Ciudad de Belice y Belmopán. Después de eso, hicimos lo mismo en Haití, Afganistán, Kazajstán, Kenia, Zambia y otros países.

P: Cuando comenzaste, ¿hubo algún mentor que te apoyara en tu vida o tu carrera?

Mi decana de la universidad, Laura Haas, siempre ha apoyado el trabajo que estábamos haciendo. Sruta Vootukuru, que está en la junta de la organización, también ha sido una mentora excepcional para mí. 

Uno de los consejos más importantes que me han dado mis mentoras es que una organización sin ánimo de lucro también es una empresa. La gente aprecia que tengas buen corazón, pero necesitas una base sólida y objetivos sólidos. Me costó un tiempo entender que tengo que dirigir Society of Women Coders como un negocio.

Kavya Krishna con programadoras de África

P: ¿Qué tipo de impacto esperas que tenga Society of Women Coders en las jóvenes dedicadas a la tecnología?

Hace casi cinco años desde nuestra fundación. Nuestro grupo de exalumnas está creciendo. Les ofrecemos oportunidades y organizamos eventos mensuales para ellas. Los eventos de exalumnas se realizan online, para permitir la asistencia a chicas de distintas partes del mundo. Se lo pasan bien y hacen amistades. Es una hermandad de niñas que de aquí a 10 años serán científicas, ingenieras de primer nivel y directoras de empresas. Mi esperanza es que se unan y digan: "Esto nos ayudó a llegar hasta aquí y ahora es el momento de que retribuyamos y creemos un legado".

Conecta con Kavya en LinkedIn o participa en el sitio web de la Society of Women Coders.

Women Who Master pone de relieve a mujeres que han hecho contribuciones sobresalientes en los campos de CTIM. El objetivo de la serie es celebrar esas contribuciones, inspirar a futuras líderes y ayudar a cerrar la brecha de género en la tecnología.

Crédito de la foto: Kavya Krishna